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miércoles, 31 de octubre de 2012

CONOCIENDO UN POCO MAS NUESTRAS RAICES



NUESTRA CULTURA ANDINA _____!!

UN RELATO DE NUESTRAS COSTUMBRES
NOVIEMBRE “TODOS LOS SANTOS” CELEBRACIÓN DE LA VIDA Y LA MUERTE:

Repensando la Ética en los Andes Antp. Efraín Cáceres ChalcoDirector de la Revista Volveré

La muerte en el sur andino (Cusco), es concebida como una continuidad de la vida. No es un disloque ni una ruptura, sino, por el contrario, es un paso más que da el runa o ser humano en forma natural de “ésta vida” a la “otra vida”, ésta concepción de la muerte, es expresión de persistencia de formas básicas de la cultura pre-hispánica (Pre-Inka e Inka).

La muerte expresa compensación y equilibrio de oportunidades: “si aquí pasó buena vida, allí pasará mala vida”; “si aquí pasó mala vida, allí pasará buena vida”, mala y buena vida, tiene una connotación de sufrimiento y bienestar, por lo tanto, la conducta refleja las posibilidades de los difuntos, a los que se les puede ayudar recíprocamente desde aquí [Kay Pacha].
Todo Santos [Todos los Santos], se efectúa los días 1 y 2 de Noviembre en todo el sur andino. El día 1 es “el día de los vivos” y el 2 es el “día de los muertos”. Para este fin desde días antes preparan panes, “biscochuelos”, “maicillos”, lechón en la ciudad del Cusco etc., con el fin de convidar y “pagar” a los “rezadores” que pueden visitar a la casa de familia.
En todas las casas sin excepción arman el descanso, que es una suerte de altar, en el que colocan bebidas, viandas, panes, “ofrendas”, etc., que gustaban al difunto. La idea central en el culto mortuorio de estos días (Todo Santos), es que en estos días los muertos vuelven a la comunidad y a la casa para visitar a sus parientes y a todo su pueblo, en el que pasan 24 horas, llegan a las 12 del día 1° de noviembre [es decir al medio día] y se regresan  también a las 12  horas del día 2.
La llegada es muy observada, pues el temporal es el que refleja el estado de las “almas benditas”; si a esa hora de la llegada llueve, significa que los difuntos están llegando con lágrimas, o sea, llorando y esto debido a que sus familiares durante el año no se preocuparon por ellos. Por el contrario, si hace sol es porque ellos llegan con alegría y también los pobladores reflejan en sus actos y expresiones este estado anímico (de alegría o tristeza). Toda la noche del 1 al 2 se amanecen circulando por la población o la comunidad, rezando, y el lugar más preferido de los “rezadores”, son los familiares de los difuntos “nuevos” [“musuq Almayuq].
Los elementos que se pueden hallar en una habitación destinada a la recepción del alma son: un altar extendido sobre una mesa a manera de cajón de difunto y en la cabecera colocan la foto ampliada del difunto, luego sobre ella colocan bebidas y alimentos como panes, platos que gustaban al difunto. En los cuatro costados prenden velas y a los pies de lo que simula ser el “alma” colocan agua bendita para que sea usada por todos los rezadores. Y alrededor de la habitación están los bancos, sillas o simplemente troncos para que se sienten todas las visitas.
Al día siguiente van al cementerio a visitar a la tumba real del difunto, allí trasladan todos los alimentos y bebidas que le gustaba al “alma”, lo que será consumida por los rezadores que le ofrecen sus oraciones a los familiares. De este modo se cierra el ciclo de todo el recorrido de los actos rituales del sur andino [Cusco]. (E. Cáceres: “LA MUERTE COMO SANCIÓN Y COMPENSACIÓN EN EL SUR ANDINO: 1999 [Pp. 11-38]; Ed. IECTA - IQUIQUE – Chile // También publicado enChungará (Arica); Universidad de Tarapacá, Facultad de Ciencias Sociales Administrativas y Económicas Departamento de Antropología; jul. 2001, vol.33, no.2, [p.187-200]. Arica – Chile)
En este número de la revista de “volveré” dedicamos interés al tema: Ética en los Andes, es en este sentido que los tres artículos que presentamos enfocan este propósito.

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